Tamara Suju: «El chavismo me persiguió en Venezuela, República Checa, y ahora viene a por mí en España»

Tamara Suju lleva años denunciando la violación de los derechos humanos por el chavismo ante el Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya, que abrió una investigación formal el pasado noviembre. El régimen de Nicolás Maduro la ha perseguido por ello primero en Venezuela y luego en la República Checa, adonde huyó. Ahora tampoco en España escapa a sus tentáctulos: Nicolás Maduro hijo, conocido como Nicolasito, promueve a través del bufete de Baltasar Garzón una querella contra ella en Madrid por supuestas injurias, al haber publicado un tuit que lo vinculaba con una «banda mafiosa». Tamara Suju asegura que se trata de un intento de intimidarla, pero que no se va a doblegar.

¿Mantiene que Maduro, su

hijo Nicolasito o Álex Saab forman parte de una «banda mafiosa» o «criminal»?

No hay duda de que cualquier funcionario del régimen que no se oponga a los crímenes y torturas, la corrupción, etc. forma parte de una estructura criminal que se dedica al narcolavado, el tráfico de oro, el coltán, los diamantes, los minerales… Y ahora el negocio de las criptomonedas, con el que se hacen multimillonarios, y la financiación de grupos subversivos. ¿Dónde están el sobrino y el hijo putativo de Maduro? Presos en EE.UU., porque la droga salía de Maiquetía [el aeropuerto de Caracas]. Ponen el patrimonio de los venezolanos en manos de unos pocos que se enriquecen, que enriquecen a sus testaferros, y a los testaferros de sus testaferros, y hacen de esto un entramado criminal. Lo sabe el mundo, y por eso están sancionados y buscados. El que forme parte de esta estructura criminal y no la denuncie es cómplice de todo. No solo Nicolasito.

¿Por qué el hijo de Maduro emprende acciones contra usted en España?

En Venezuela se sienten cómodos por la falta de respuesta férra de una oposición política que va a elecciones, aunque no toda la oposición lo hace. Y las sanciones les hacen mella cuando quieren viajar a los países que les gustan, pero el resto las pasan por encima porque han conseguido socios, como los rusos, los iraníes o los turcos, que les sirven para lavar el oro y les mandan efectivo para construir en Venezuela ese Mátrix paralelo con edificos nuevecitos, bodegones llenos de todo y lujo para unos pocos en una Caracas que no es la del 90% de población pobre y los siete millones de huidos por la crisis humanitaria. Nicolasito busca intimidarme porque hay algo que no pueden controlar: la Corte Penal Internacional. No pudieron controlar que abriera una investigación y los que ayudamos a que se abriera somos ahora perseguidos. A mí no me van a intimidar, tengo suficiente material para saber quiénes son, sé mucho más de lo que digo. Tenemos una misión: la justicia de las víctimas de la dictadura. Nos vemos en La Haya y los tribunales de Madrid.

Usted tiene ciudadanía española y la querella se presenta aquí, ¿Ha recibido respaldo de las autoridades?

No, del Gobierno todavía no. He tenido comunicación con algún eurodiputado y reuniones privadas con políticos que me han manifestado su respaldo, pero del Gobierno no. Y que quede claro: soy una perseguida del régimen venezolano, no estoy en España porque me quise ir de mi país porque sí. Llegué a la República Checa y me persiguieron. El régimen violó la Convención de Viena cuando ubicó mi dirección allí y movimientos migratorios. Me persiguieron estando asilada y por eso vine a España. Y ahora vienen a por mí aquí. No es cualquier cosa ser perseguida en tres países. Es la demostración de que mi trabajo de denuncia es efectivo y verídico. Y ratifico que sí, es una estructura criminal que ha llevado a Venezuela a ser un estado fallido.

¿Cómo valora que la querella se presente a través del bufete de Garzón?

Ese bufete se ha transformado en un defensor de los amigos de Maduro. Todos sabemos que defiende a Álex Saab. Ellos verán, cada quien defiende lo que quiere. Yo jamás defendería a una estructura criminal que ha asesinado, torturado y violado a seres humanos, que ha cometido los peores crímenes de lesa humanidad que puedan imaginarse. Me siento muy contenta de ejercer el derecho defendiendo a las víctimas, a los más débiles, y estar del lado correcto de la historia.

¿En qué momento se encuentra la investigación en el Tribunal Penal Internacional que usted impulsó?

Se acaba de abrir. En esta etapa van a profundizar en los casos, pedir información y pueden hacer visitas ‘in situ’ en Venezuela. Pero yo sigo tratando de demostrar que esos crímenes se siguen cometiendo. Todavía hay presos políticos torturados y hace poco murieron dos. Tengo testimonios de víctimas que han sido funcionarios y dicen que hay órdenes de dejar a los presos al borde de la muerte. El daño es irreversible. Son unos criminales.

¿Qué espera de la investigación?

Que la cadena de mando principal sea acusada y juzgada en la Corte. Es lo que queremos todos los venezolanos que queremos justicia, porque sin ella nunca habrá paz en Venezuela.

¿La comunidad internacional se ha acostumbrado a la situación venezolana? ¿Ya no se le presta atención?

Hay una sensación de normalización del horror, de que ahora, tras estas elecciones regionales y a la Asamblea, Maduro y su estructura criminal pueden salir con votos, a pesar de que tenga el mismo Consejo Electoral sin auditorias ni observadores internacionales creíbles. Es una sensación falsa, porque nunca van a salir del poder por las buenas. Salvo que se vean con la soga al cuello en la CPI y quieran negociar su impunidad. Necesitamos mucha ayuda internacional. Pensar que saldremos de este crimen organizado con elecciones es ser ilusos. Si no hemos aprendido y vamos a seguir engañándonos, no saldremos nunca de estos tiranos.

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Fuente: ABC