Los iraníes acuden a las urnas con la mirada en la economía y con un reformista entre los favoritos

 

Este 28 de junio, los iraníes están llamados a las urnas para escoger al próximo presidente del país. Cuatro candidatos, la mayoría de la línea dura ultraconservadora, acuden a estas elecciones anticipadas tras la muerte del presidente Ebrahim Raisi el mes pasado. El reformista Massoud Pezeshkian es uno de los favoritos para estos comicios luego de recibir el apoyo de las principales fuerzas moderadas. Las elecciones tienen lugar en medio del descontento por el estado de la economía, el tema prioritario para el próximo mandatario.

Los iraníes elegirán este viernes 28 de junio a su próximo presidente. Los comicios ocurren de manera anticipada debido a la muerte del mandatario Ebrahim Raisi en un accidente de helicóptero el mes pasado.

Estas inesperadas elecciones son una oportunidad para ver qué tanta acogida tienen las políticas iraníes y su accionar en la región, en un momento en el que la República Islámica está involucrada en las tensiones de los conflictos vecinos -en el Líbano con Hezbolá y en la Franja de Gaza con Hamás- que tienen como rival común a Israel, a quien Irán atacó directamente por primera vez el pasado 14 de abril.

Asimismo, en las calles hay un descontento generalizado alimentado por varios frentes. Irán enfrenta en general condiciones económicas precarias -luego de la promesa hace casi 10 años de que el acuerdo nuclear de Teherán abriría el país al mundo-, un poder blando y la actual represión contra las mujeres por el velo obligatorio. En conjunto, esto ha conducido a un espectro votante apático, del cual se prevé que haya un gran porcentaje de abstención.

Los candidatos y la expectativa ante los reformistas

A estos comicios solo llegan cuatro candidatos -este 27 de junio dos de ellos se retiraron- de los más de 80 aspirantes que se sometieron y no pasaron la evaluación del Consejo de Guardianes de línea dura, un panel de clérigos y juristas supervisados por el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, quien tiene la última palabra en todas las decisiones del Estado.

En su mayoría, los candidatos obedecen a la línea dura que gobierna Irán y de la que hacía parte Raisi.

Mohammad Baqer Qalibaf es uno de los candidatos. Es excomandante de la Guardia Revolucionaria de Irán y un aliado de Jamenei. A su vez, Qalibaf ya cuenta con un lugar importante en la escena política iraní: es el presidente del Parlamento del país. Antes de su actual candidatura, ya se había postulado sin éxito en tres ocasiones anteriores. En 2017, decidió retirarse en su tercer intento por la Presidencia para evitar dividir el voto de línea dura iraní.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, el candidato más destacado de la línea dura para las elecciones presidenciales, habla en su mitin de campaña en Teherán, Irán, miércoles 26 de junio de 2024.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, el candidato más destacado de la línea dura para las elecciones presidenciales, habla en su mitin de campaña en Teherán, Irán, miércoles 26 de junio de 2024. AP – Vahid Salemi

Qalibaf también fue alcalde de la capital del país, Teherán, por 12 años. En general, este allegado personaje de Jamenei fue considerado por los activistas de derechos civiles un enemigo de la protesta mientras ocupaba el cargo de jefe de la Policía Nacional, ya que golpeó personalmente a los manifestantes en 1999 y fue parte de la represión de los disturbios en Irán en 2003.

Otro candidato de línea dura es Saeed Jalili. Es diplomático, doctor en ciencias políticas y excombatiente de la guardia en la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980. Se ha declarado a sí mismo como un creyente piadoso del “velayat-e faqih” de Irán (gobierno por jurisprudencia suprema), un sistema que proporciona la base para la posición de Jamenei.

El candidato presidencial iraní Saeed Jalili asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 25 de junio de 2024.
El candidato presidencial iraní Saeed Jalili asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 25 de junio de 2024. via REUTERS – Morteza Fakhri Nezhad/IRIB

Fue secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional por cinco años desde 2007 para luego convertirse en jefe negociador nuclear. Fue viceministro de Asuntos Exteriores, candidato a las presidenciales de 2013 y parte de la oficina del líder supremo Jamenei.

Mostafa Pourmohammadi es el único clérigo en la carrera. Pourmohammadi fue ministro del Interior durante el primer mandato de Mahmud Ahmadineyad, de 2005 a 2008. Además, fue viceministro de Inteligencia entre 1990 y 1999. Grupos de derechos humanos han señalado que Pourmohammadi jugó un papel en los asesinatos de varios intelectuales disidentes del país en 1998.

El candidato presidencial iraní Mostafa Pourmohammadi asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 20 de junio de 2024.
El candidato presidencial iraní Mostafa Pourmohammadi asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 20 de junio de 2024. via REUTERS – WANA NEWS AGENCY

Con relación a ello, Human Rights Watch, en un informe de 2005, documentó el presunto papel de Pourmohammadi en la ejecución de cientos de prisioneros políticos en la capital iraní en 1988. Esto hace parte del llamado “Comité de la Muerte” de 1988, un grupo compuesto por jueces religiosos, fiscales y funcionarios del Ministerio de Inteligencia, encargados de supervisar las ejecuciones públicamente denunciadas.

La lista de candidatos la completa Massoud Pezeshkian, el único candidato moderado aprobado por el Consejo de Guardianes y respaldado por el sector reformista iraní. Es médico de profesión y ocupó el cargo de ministro de Salud durante la Administración del presidente reformista Mohammad Khatami, de 2001 a 2005.

El candidato presidencial iraní Masoud Pezeshkian saluda durante un acto de campaña en Teherán, Irán, el 23 de junio de 2024.
El candidato presidencial iraní Masoud Pezeshkian saluda durante un acto de campaña en Teherán, Irán, el 23 de junio de 2024. via REUTERS – Majid Asgaripour

Pezeshkian ha criticado a la República Islámica una supuesta falta de transparencia respecto a la muerte bajo custodia de la joven kurda-iraní Mahsa Amini, el 16 de septiembre de 2022, lo que desató meses de disturbios y la denuncia internacional sobre lo ocurrido.

Según analistas, puede que el discurso de Pezeshkian atraiga a quienes salieron a la calle a protestar por la muerte de Amini y a los millones de votantes que no participan en los ejercicios electorales presidenciales en Irán en los últimos años.

No obstante, el reformista fue excluido de los comicios presidenciales de 2021.

El grupo del que hace parte Pezeshkian sigue fiel al gobierno teocrático de Irán, pero avala la distensión con Occidente, la reforma económica, la liberalización social y el pluralismo político.

Dos candidatos ultraconservadores se retiran para unir fuerzas

Hasta este jueves, eran seis los candidatos para ser el próximo presidente iraní. Sin embargo, medios oficiales iraníes informaron que Alí Reza Zakani, alcalde de Teherán, y Amir Hossein Ghazizadeh Hashemi, director de la Fundación Mártires, se retiraron de la carrera electoral.

Un sondeo realizado el 22 y 23 de junio por el Centro de Encuestas de Opinión de Estudiantes Iraníes los situaba con el 1,7% y el 2% de los votos, respectivamente.

Ghazizadeh, luego de retirar su candidatura, instó a los demás candidatos a hacer lo mismo “para que se refuerce el frente de la revolución”, según la agencia de noticias IRNA. El político fue uno de los vicepresidentes de Raisi y fue candidato en las presidenciales de 2021, cuando obtuvo cerca de un millón de votos y ocupó el último lugar.

El candidato presidencial iraní AmirâHossein Ghazizadeh Hashemi asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 20 de junio de 2024.
El candidato presidencial iraní AmirâHossein Ghazizadeh Hashemi asiste a un debate electoral en un estudio de televisión en Teherán, Irán, el 20 de junio de 2024. via REUTERS – WANA NEWS AGENCY

En esos comicios también participó Zakani, pero, como ahora, se retiró para abrirle camino al elegido Raisi.

Zakani aseguró que se retiró de la contienda para “bloquear la formación de un tercer gobierno” de Hasan Rohani, en alusión al reformista Pezeshkian.

El candidato presidencial Alireza Zakani asiste a un debate electoral en un estudio de television en Teheran, Iran, el 17 de junio de 2024.
El candidato presidencial Alireza Zakani asiste a un debate electoral en un estudio de television en Teheran, Iran, el 17 de junio de 2024. via REUTERS – Morteza Fakhri Nezhad

La economía: el pendiente más urgente

Una de las necesidades más urgentes para los iraníes es el cambio de rumbo de la debilitada economía del país, resultado de las sanciones internacionales y el aislamiento de la nación

En 2018, Estados Unidos restableció sus sanciones a Irán, lo que afectó directamente una de las principales fuentes económicas del país: la exportación de petróleo. De esta manera, los ingresos del Gobierno se vieron recortados y se vio obligado a tomar medidas impopulares, como el aumento de los impuestos. Estas políticas han mantenido la inflación anual en cerca del 40%.

Un grupo de personas pasa junto a un mural antiestadounidense organizado por el Estado y pintado en la pared de la antigua embajada de Estados Unidos en Teherán, Irán, el 19 de agosto de 2023.
Un grupo de personas pasa junto a un mural antiestadounidense organizado por el Estado y pintado en la pared de la antigua embajada de Estados Unidos en Teherán, Irán, el 19 de agosto de 2023. AP – Vahid Salemi

Con todo y eso, el país ha logrado salir a flote gracias a las exportaciones de crudo, principalmente a China. Sin embargo, las ventas de petróleo están por debajo de sus niveles anteriores a 2018.

Raisi, durante los tres años que estuvo en el poder, logró que la economía resurgiera tras la caída por la reactivación de las sanciones. Parte de estos logros fueron impulsados por el sector energético, debido a que el país presentó un aumento del 70% en la producción de petróleo y, en la actualidad, se estima que el país produce 3,5 millones de barriles por día. Mientras, las exportaciones superan los 1,4 millones de barriles por día con destino, en su mayoría, a territorio chino.

Mujeres pasean por el antiguo bazar principal de Teherán, Irán, jueves 13 de junio de 2024.
Mujeres pasean por el antiguo bazar principal de Teherán, Irán, jueves 13 de junio de 2024. AP – Vahid Salemi

Según Djavad Salehi-Isfahani, profesor de Economía del Virginia Tech, “no es difícil entender por qué la mayoría de los iraníes están enojados”.

Durante la Presidencia de Raisi, el poder adquisitivo de los iraníes continuó reduciéndose mientras que el tipo de cambio del rial iraní en el mercado libre se redujo en más de la mitad, con un valor en la actualidad de 600.000 por dólar estadounidense.

Para los iraníes de a pie, cada vez es más difícil llegar a fin de mes. Los precios de productos básicos como lácteos, arroz y carne se han disparado en los últimos meses. Por su parte, el salario de un maestro llega apenas a los 180 dólares y muchos de los trabajadores de construcción ganan solo un poco más de 10 dólares al día.

Mujeres pasean por el antiguo bazar principal de Teherán, Irán, jueves 13 de junio de 2024.
Mujeres pasean por el antiguo bazar principal de Teherán, Irán, jueves 13 de junio de 2024. AP – Vahid Salemi

Todo esto, más las secuelas del descontento por la muerte de Mahsa Amini en 2022, ha causado el temor de los dirigentes del país ante un posible nuevo brote de protestas en el país. Y a su vez, la realidad del país ha hecho que, en esta carrera por la Presidencia, se respire cierta apatía por el proceso electoral.

Manifestantes se reúnen frente a la sede de la ONU en Irbil, Irak, el 24 de septiembre de 2022, para protestar por la muerte de Masha Amini, que llevaba tres días en coma tras ser detenida por la policía de la moralidad en Teherán, Irán. Irán ha acusado a los grupos de oposición kurdos en el exilio de orquestar la oleada de protestas en todo el país durante las dos últimas semanas.
Manifestantes se reúnen frente a la sede de la ONU en Irbil, Irak, el 24 de septiembre de 2022, para protestar por la muerte de Masha Amini, que llevaba tres días en coma tras ser detenida por la policía de la moralidad en Teherán, Irán. Irán ha acusado a los grupos de oposición kurdos en el exilio de orquestar la oleada de protestas en todo el país durante las dos últimas semanas. AP – Hawre Khalid

A punto de conocerse el desenlace

Los cuatro candidatos que están aún inscritos se enfrentarán este 28 de junio en los comicios. Pese a que la mayoría de la población iraní joven se muestra escéptica a ejercer su derecho al voto, puede que el descontento se materialice en las urnas y el reformista Pezeshkian atraiga a estos votantes.

Los candidatos de línea dura, a diferencia del reformista, han evitado en gran medida discutir las libertades y sociales durante los debates televisivos y mítines. Si ningún candidato obtiene al menos el 50% más uno de los votos emitidos, se realizará una segunda vuelta entre los dos candidatos con más votos.

Raisi llegó al poder en 2021 con una participación electoral de cerca del 49%, una caída significativa tras el 70% observado en 2017 y el 76% de 2013.

A pesar de que el cargo de presidente es de un alto perfil, el verdadero poder recae en el líder supremo, el ayatolá Jamenei, quien tiene la última palabra tanto en asuntos estatales, como la política exterior y nuclear. Este controla todas las ramas del Gobierno, el Ejército, los medios de comunicación y la mayoría de los recursos financieros del país.

En esta imagen publicada por el sitio web oficial del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, habla durante una ceremonia por el 35 aniversario de la muerte del difunto líder del país, el ayatolá Jomeini, en su santuario en Teherán, Irán, el lunes 3 de junio de 2024.
En esta imagen publicada por el sitio web oficial del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, habla durante una ceremonia por el 35 aniversario de la muerte del difunto líder del país, el ayatolá Jomeini, en su santuario en Teherán, Irán, el lunes 3 de junio de 2024. AP

Antes de su muerte, Raisi era considerado un potencial sucesor de Jamenei, de 85 años. Ahora, es probable que el próximo presidente esté estrechamente involucrado en un posible proceso de elección del actual ayatolá, por lo que quien gane el 28 de junio puede que tenga gran influencia en esta eventual gran decisión.

Por France24 con AP, Reuters y medios locales

FUENTE: chptnoticias.com