Leopoldo López: viaje de Caracas a Madrid en coche, barco y avión, vía Miami, con identidad falsa

Leopoldo López es ahora un hombre libre y se encuentra a salvo con su familia en España. El ex preso político más emblemático del régimen de Nicolás Maduro llegó a Madrid el pasado domingo día 25, en un vuelo procedente de la ciudad de Miami. Para entrar en España, el dirigente venezolano se vio obligado a utilizar una identidad falsa, ya que el único documento que llevaba consigo era una fotocopia de la cédula de identidad (el DNI español).

Así lo han asegurado a ABC fuentes conocedoras de la operación, que la han calificado como una «misión suicida» por la complejidad de la ruta que debían seguir los involucrados para sacar a López fuera de Venezuela.

El dirigente de Voluntad Popular salió por vía marítima desde las costas venezolanas hasta la isla holandesa de Aruba, ubicada en el Caribe, según pudo saber este diario. Una ruta que no solo ha servido a varios perseguidos políticos para escapar del Gobierno de Maduro, sino a miles de venezolanos que huyen a diario en pequeñas embarcaciones hasta Aruba, Curaçao y Trinidad y Tobago por la crisis humanitaria que atraviesa la nación.

Uno de los primeros en cruzar las aguas del Caribe fue el excandidato presidencial que se enfrentó a Hugo Chávez, Manuel Rosales, en 2009, y de ahí en adelante una decena de caras conocidas como la de Lester Toledo o la del comisario Iván Simonovis, ahora exiliado en Washington. Incluso, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, salió por esa misma ruta, ya ensayada, el 4 de junio de 2019, cuando burló la vigilancia que el Sebin mantiene en torno a la legación española en Caracas, llegó a Aruba y su destino final fue Madrid.

Desde el estado Vargas, en el centro del país, la distancia entre Venezuela y Aruba es de 392 kilómetros en línea recta. Pero desde el estado occidental de Falcón, la distancia se reduce a unos 90 km. La duración del trayecto varía y depende exclusivamente de la embarcación que se use y la potencia de los motores. «Rápido, estás en Aruba en tres o cuatro horas, pero el trayecto puede demorar hasta ocho horas cuando surge cualquier complicación», aseguró otra fuente consultada.

Una misión peligrosa

La marcha de López se conoció en España cuando iba camino de Aruba y la noticia pudo haber puesto en peligro la vida de personas involucradas en esta peligrosa operación. De ahí que comenzara una oleada de especulaciones y despistes, entre las que destacó que López habría cruzado la frontera colombo-venezolana e iba rumbo a Bogotá.

López abandonó el pasado sábado en coche la residencia del embajador españolJesús Silva, en Caracas, ubicada en el Country Club en el municipio caraqueño de Chacao, donde permaneció casi 18 meses, tras participar en un conato de levantamiento militar para derrocar a Nicolás Maduro, junto al presidente interino Juan Guaidó. Tras los fuertes rumores de que la salida del opositor se vio motivada a la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de relevar al embajador Silva por Juan Fernández Trigo, anteriormente embajador en Cuba, el Ministerio de Asuntos Exteriores zanjó a través de un comunicado que la decisión de salir de la Embajada fue «una decisión personal y voluntaria».

Reencuentro familiar

Para hacer posible el reencuentro familiar con su esposa y sus tres hijos, en su residencia ubicada en el barrio de Salamanca, el dirigente político habría contado con la ayuda de varios países que le garantizaron resguardo durante las etapas de su viaje, así como la documentación pertinente para continuar su periplo. Incluso, las mismas fuentes aseguraron a ABC que López tardó en llegar a España porque no estaban seguros de que «el Gobierno de Pedro Sánchez le iba a garantizar la entrada y la documentación».

Su esposa, Lilian Tintori, fue a recogerlo al aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez en un coche que el Gobierno español puso a disposición de la familia. En casa lo esperaban ansiosos sus hijos, Manuela, Leopoldo Santiago y Federica; su madre, Antonieta De López, y su padre, Leopoldo López Gil. La reacción del Ejecutivo venezolano se hizo sentir con fuerza 36 horas después de que López abandonara el país.

Diosdado Cabello, número dos del régimen, fue el primero en hablar de la «fuga del opositor» y acusó directamente a Jesús Silva de «facilitar» su huida. Un comunicado del Gobierno de Maduro hizo oficial el disgusto. La cancillería acusó «a España de violar la Convención de Viena» y denunció que la violación se remonta al año 2017 y ha sido «protagonizada en territorio venezolano directamente por el embajador español».

Según fuentes consultadas por ABC del entorno de Juan Guaidó, el Gobierno interino estaba al tanto de la operación e insistieron que Leopoldo López «emprenderá muy pronto una gira internacional para «desmontar la farsa de Maduro» de unas elecciones parlamentarias, convocadas para el próximo 6 de diciembre. Se espera que el líder político, ahora radicado en Madrid, convoque una rueda de prensa hoy mismo para dar detalles de los siguientes pasos a seguir.

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Fuente: ABC