Con el lirio en la mano

la ley de plazos como principio ético es un camino errado. En una antológica Tercera de ABC, Julián Marías se refirió a ella al escribir de la legislación que permite el aborto en las primeras catorce semanas del embarazo. «Es exactamente como si se dijera que es lícito disparar contra una persona que se acerca a nosotros, siempre que esté a más de veinte metros; si está a menos de diez, hay que pensarlo un poco más; si ha llegado a sentarse a nuestra mesa, es sumamente enojoso». Mutatis mutandis, ese mismo argumento es el que propone el inefable Alto Representante de la Unión Europea Josep Borrell para salvar la piel al régimen chavista de Nicolás Maduro: no vamos a aprobar sus elecciones del 6 de diciembre porque sus rasgos totalitarios son demasiado evidentes para todos; pero aléjelas usted unos meses y estaremos encantados de hacerlo. ¿Qué avances pudo presentar ayer al Grupo de Contacto al mefistofélico exministro socialista para otorgar esa medida de gracia al régimen de Maduro? Un supuesto diálogo entre el chavismo y cierta oposición, materializado en las críticas de María Corina y Henrique Capriles a Juan Guaidó a quien la mayoría de los países de la UE reconocen como presidente encargado. La maniobra de los dos políticos venezolanos –que en su día prometieron lealtad al presidente Guaidó– ha quedado aún más estigmatizada por el informe de la comisión de derechos humanos de la ONU, no del departamento de Borrell, que demuestra crímenes de Estado cometidos estos últimos años contra centenares de opositores venezolanos. Más que subrayar los altamente dudosos avances en el diálogo venezolano, o de vendernos que un retraso de la fecha electoral obrará como un sortilegio para legitimar los comicios, el señor Borrell haría bien en explicar qué papel están jugando entre bastidores países como Irán o Turquía, que afirman estar mediando en nombre de Europa. Hace falta exigir garantías democráticas, no nuevos plazos, aunque la señora del lirio en la mano, la ministra española González Laya, considere que esa tarea no nos corresponde.
Fuente: ABC